Tesis central
Los algoritmos modernos no reproducen inteligencia artificial sino comunicación artificial. Su éxito radica precisamente en haber abandonado el intento de comprensión: así como los humanos lograron volar solo cuando dejaron de imitar el aleteo de los pájaros, el procesamiento digital logró sus resultados actuales al abandonar la ambición de replicar la mente humana.
Del paradigma IA al paradigma comunicativo
- Los programas de IA de los años 70–80 buscaban imitar la inteligencia humana por analogía. Los algoritmos actuales, basados en big data y machine learning, han abandonado explícitamente esa ambición.
- Los programas de traducción no comprenden los textos que traducen; los correctores ortográficos corrigen sin conocer las reglas gramaticales; los algoritmos de recomendación no saben nada sobre las películas o canciones que sugieren. Y sin embargo, funcionan.
- Lo que estos sistemas reproducen no es inteligencia sino competencia comunicativa: la capacidad de generar respuestas pertinentes sin comprender su contenido.
Luhmann: comunicación sin comprensión compartida
- Luhmann rechazó definir la comunicación en referencia a sujetos conscientes. La comunicación ocurre cuando el receptor comprende que alguien dijo algo —no cuando emisor y receptor convergen en un pensamiento común.
- Definir la comunicación desde el receptor elimina el requisito de comprensión compartida. Este giro se vuelve decisivo al tratar con algoritmos que no piensan: el obstáculo teórico desaparece.
- La información es siempre relativa al observador: el receptor obtiene información diferente de lo que el emisor tenía en mente; los pensamientos de los participantes no son parte de la comunicación misma.
Contingencia virtual y Googlización
- Contingencia virtual: los algoritmos no generan contingencia propia; reflejan y reconfiguran la contingencia de otros usuarios. Lo que el sistema presenta son perspectivas de millones de observadores procesadas algorítmicamente.
- Googlización: los algoritmos explotan parasitariamente la participación masiva de usuarios en la web. La comunicación artificial no sería posible sin esa participación masiva previa —es estructuralmente dependiente de ella.
- Los algoritmos pueden ser explicables sin ser comprensibles: el requisito es que tengan suficiente competencia comunicativa para responder a solicitudes de aclaración de manera apropiada y controlable.